BIO-175 UAL investiga cómo los microorganismos convierten los residuos en una agricultura más sostenible


Residuos agrícolas, plásticos o suelos degradados pueden transformarse en nuevas oportunidades gracias a la microbiología. El grupo de investigación BIO-175 de la Universidad de Almería y adscrito al Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario ceiA3 trabaja con microorganismos y sus metabolitos para desarrollar soluciones biotecnológicas que impulsan una agricultura más circular, eficiente y resiliente, demostrando que lo que ocurre a escala microscópica puede tener un impacto decisivo en el futuro del campo.

Las investigadoras integrantes del grupo, Dra. María José López (Catedrática de Microbiología y Responsable del Grupo), Dra. Francisca Suárez Estrella (Catedrática de Microbiología), Dra. Macarena Jurado Rodríguez (Profesora Titular de Microbiología), Dra. María Rosa Martínez Gallardo (Profesora Ayudante Doctora) y Dra. Ana Josefa Toribio Gallardo (Profesora Sustituta), nos explican las líneas de investigación que desarrollan, los datos obtenidos más relevantes y la importancia de pertenecer al ceiA3.

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¿Qué líneas de investigación realiza su grupo de investigación?
El Grupo BIO-175 centra su actividad en el desarrollo de soluciones agrobiotecnológicas sostenibles basadas en el uso de microorganismos y de los compuestos que estos generan de forma natural. Su objetivo es contribuir a una agricultura más circular, eficiente y resiliente, capaz de aprovechar mejor los recursos disponibles y reducir su impacto ambiental. Para ello, el grupo investiga cómo los procesos microbiológicos pueden transformar residuos agrícolas y otros materiales emergentes en productos de alto valor añadido para el sector agrario.

Una de sus principales líneas de trabajo es la valorización microbiológica de residuos como restos hortícolas, purines, lodos o incluso alga invasora Rugulopteryx okamurae, mediante técnicas de compostaje avanzado y otros bioprocesos. A partir de estos materiales, el grupo desarrolla bioinsumos agrícolas —como biofertilizantes, bioplaguicidas, prebióticos y probióticos microbianos— obtenidos tanto del compost como de microorganismos nativos, con el fin de mejorar la fertilidad del suelo y la salud de los cultivos de forma sostenible.

Además, el grupo BIO-175 trabaja en la biorremediación de suelos y aguas contaminados por compuestos persistentes, como plaguicidas, metales pesados, residuos de la industria oleícola o plásticos agrícolas, empleando cepas y consorcios microbianos especialmente seleccionados. Estas investigaciones se complementan con el desarrollo de consorcios microbianos funcionales, en formulaciones líquidas y sólidas, orientados tanto a la biotransformación de residuos como a la mejora de la productividad y la resiliencia de las plantas frente a distintos estreses ambientales.

Para comprender y optimizar estos procesos, el grupo aplica tecnologías ómicas, como la metagenómica y la secuenciación masiva, que permiten caracterizar los microbiomas implicados y definir indicadores de madurez, estabilidad, calidad y funcionalidad del compost y de sus derivados. Este enfoque integral facilita evaluar su impacto real en el suelo y avanzar hacia soluciones científicas aplicables al sector agrícola.

¿Qué proyectos (actuales o pasados) querrían destacar como ejemplos en los que haya participado el grupo?
El Grupo ha participado proyectos europeos, nacionales y regionales que tienen en común la promoción de una agricultura sostenible basada en soluciones microbianas y procesos biotecnológicos avanzados. Entre los proyectos europeos más relevantes que acaban de concluir, podemos destacar RECOVER (H2020), coordinado por el grupo y centrado en la biodegradación de plásticos agrícolas mediante consorcios microbianos e insectos, y AGRIMAX, en el que el grupo aplicó su experiencia en compostaje dentro de una biorrefinería flexible para valorizar residuos agroalimentarios. Actualmente lidera el proyecto nacional COMPOBIOTICS (2023–2027), financiado por el Ministerio de Ciencia, en el que se persigue la valorización de extractos líquidos de compost como fuente de prebióticos y probióticos para suelos agrícolas. También ha finalizado recientemente OLIFE-RELIFE, proyecto financiado por fondos de transición ecológica, que explora el uso del microbioma de balsas de alpechín para biorremediación y generación de nuevos bioproductos.
En el ámbito regional, el grupo colabora estrechamente con IFAPA en proyectos estratégicos como AGROPURITECH, enfocado en la valorización del purín de porcino mediante estrategias microbiológicas, o BIOKAMURAE, que aborda el tratamiento de arribazones del alga invasora Rugulopterix okamurae mediante co‑compostaje. Además, en el grupo operativo GOLIXAGRO, en colaboración con entidades como Cajamar, Sach Las Chozas y COEXPHAL, se ha trabajado en el compostaje de residuos de invernadero y en la atenuación de contaminantes mediante microorganismos. Por último, proyectos nacionales previos como COMMETA, bioactivación de residuos lignocelulósicos o el diseño de compost funcional han permitido al grupo establecer indicadores microbiológicos de calidad y desarrollar composts con propiedades bioestimulantes y bioplaguicidas, consolidando una trayectoria de excelencia científica en el campo de la valorización de residuos orgánicos.

¿Cuáles son los datos obtenidos más relevantes hasta el momento?
Entre los resultados más relevantes obtenidos por el Grupo BIO-175 destaca la identificación y caracterización, mediante herramientas metagenómicas, de los microbiomas clave que intervienen en los procesos de compostaje y maduración del compost. Este conocimiento ha permitido comprender mejor cómo evoluciona la comunidad microbiana a lo largo del proceso y qué microorganismos desempeñan un papel determinante en la estabilidad y calidad final del compost.

A partir de estos estudios, el grupo ha desarrollado indicadores microbiológicos de calidad, estabilidad y funcionalidad que ya se aplican en plantas industriales de compostaje, contribuyendo a la optimización del tratamiento de residuos vegetales hortícolas y a la mejora de la eficiencia de estos procesos. Estos indicadores facilitan la toma de decisiones y garantizan la obtención de productos más homogéneos y seguros para su uso agrícola.

Otro de los avances significativos ha sido la obtención de cepas microbianas y consorcios especializados con una elevada capacidad para degradar plásticos agrícolas, plaguicidas y otros contaminantes emergentes. Estas investigaciones abren nuevas vías para la biorremediación de suelos y aguas afectados por compuestos persistentes, ofreciendo alternativas sostenibles a los métodos tradicionales de descontaminación.

El grupo también ha logrado desarrollar y formular distintos bioinsumos agrícolas, entre los que destacan los extractos líquidos de compost —tanto extractos acuosos como hidrocompost— con efectos biofertilizantes y bioestimulantes, así como con actividad antagonista frente a patógenos del suelo. Estos productos contribuyen a mejorar el crecimiento y la resiliencia de los cultivos, reduciendo la dependencia de insumos químicos.

Además, los consorcios microbianos diseñados por el grupo han sido validados en condiciones reales de campo, tanto para aplicaciones de biorremediación como de biofertilización, lo que refuerza su potencial de transferencia al sector productivo. Todo este trabajo se apoya en el desarrollo de una colección propia de más de 1.500 microorganismos de interés agrícola y ambiental, que constituye una valiosa base para futuras investigaciones y aplicaciones biotecnológicas.

¿Qué importancia cree que tiene pertenecer al ceiA3 y qué oportunidades de investigación puede aportarles? 
La pertenencia al ceiA3 constituye una plataforma estratégica para el Grupo BIO-175, proporcionando visibilidad, cooperación interinstitucional y acceso a redes científicas en torno a la agricultura sostenible y la bioeconomía. Podría facilitar la participación conjunta en convocatorias competitivas, impulsar la transferencia de conocimiento, y generar sinergias con grupos afines en compostaje, microbiología agrícola, bioinsumos, residuos y biorremediación. Además, puede permitir alinear la actividad del grupo con prioridades estratégicas andaluzas, nacionales y europeas.

¿La Bioeconomía está presente en alguna de las ramas de investigación que han abordado?
El Grupo BIO-175 está plenamente alineado con la Bioeconomía ya que transforma residuos orgánicos en recursos de alto valor mediante bioprocesos microbianos y desarrolla bioinsumos que sustituyen productos químicos y promueven las prácticas agrícolas circulares y sostenibles. su labor en compostaje avanzado, biorremediación y productos que contribuyen a una bioeconomía circular basada en el uso eficiente de recursos biológicos y la reducción de impactos ambientales.

¿Conoce la revista C3-Bioeconomy que impulsa el ceiA3? 
Sí, el grupo conoce y valora muy positivamente la revista C3-Bioeconomy, especialmente por su orientación hacia la bioeconomía circular y sostenible. La responsable del grupo forma parte de su base de revisores y ya ha colaborado como evaluadora. Consideramos la revista un canal idóneo para la difusión de los resultados del grupo. 

 



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