7 startups proponen ideas innovadoras para los retos de las cooperativas andaluzas
El programa COOP Open Innovation anuncia las startups ganadoras para aplicar soluciones de vanguardia a los desafíos agroalimentarios que han planteado diversas cooperativas andaluzas.
La innovación pasa por ser uno de los ingredientes principales para la supervivencia del sector agroalimentario andaluz. Bajo esta premisa, Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía —la fuerza motriz que representa más del 60% de la producción agraria regional y factura más de 12.200 millones de euros— ha culminado su programa COOP Open Innovation.
Siete startaups son las ganadoras, gracias a sus soluciones vanguardistas, de este programa que planteaba una serie de desafíos a los que se enfrentan las cooperativas andaluzas. En este caso, podemos afirmar que este es el inicio de alianzas estratégicas, donde la agilidad de estas startups se fusiona con la robustez de las cooperativas tractoras.
Entre otros retos, se planteaban algunos relacionados con la eficiencia hídrica, la economía circular o la digitalización extrema del cultivo. Y como resultado de un intenso proceso de mentoría, formación y aceleración, que ha sido respaldado por expertos del Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario ceiA3, el Proyecta Ingenio y el CNTA, estas son las soluciones que pueden cambiar el devenir del campo andaluz:
Desde Sevilla, la startup Bisari pretende dar respuesta al reto que plantaba la cooperativa AGRECA de adaptar la maquinaria agrícola convencional a la era digital, incorporando modelos de servicio sostenible mediante drones. Mediante la tecnología de Bisari tratarán de optimizar los procesos, lo cuál se traducirá en datos que ahorrarán costes y maximizarán la calidad del producto final.
En Córdoba la cooperativa COVAP planteaba una revalorización de subproductos mediante soluciones tecnológicas. En este caso, la startup Bioliza aporta su ingeniería para diseñar modelos de negocio que cierren el ciclo de la ganadería y la agricultura con una eficiencia científica impecable.
Por otro lado, la startup Iczia ha conseguido ganar los dos retos de Huelva y Granada, donde las cooperativas Castañera Serrana y Centro Sur, respectivamente, planteaban retos para integrar tecnologías en procesos existentes de castañas y espárragos y mejorar la eficiencia de su mecanización al manipularlos. En este sentido, Iczia se posiciona como la herramienta clave para la gestión inteligente de recursos, demostrando que la tecnología es escalable a distintos cultivos y geografías.
Para el reto de la cooperativa Virgen de Palomares, de Cádiz, sobre el reaprovechamiento de los subproductos de la uva y el vino, la propuesta de Heral Enología ha sido la mejor valorada para estimular un modelo de negocio circular dentro del sector vitivinícola, elevando los estándares de calidad y el control en bodega.
En Jaén, Tacto ha resultado la startup ganadora al reto que planteaba la cooperativa Unión Oleícola de Cambil, que proponía ampliar los canales de venta del oro líquido. De esta manera, Tacto implementa soluciones que fomentan la adopción de tecnologías digitales para la comercialización de productos agroalimentarios.
Por último, en Almería, la startup Seyte ha ganado el reto de la cooperativa de COEXPHAL centrado en mejorar la productividad por medio de la automatización de procesos. Seyte propone así aplicar innovación tecnológica para que las hortalizas sigan siendo las más competitivas y sostenibles de Europa.
Estas startups proponen soluciones vanguardistas a estructuras consolidadas resolviendo retos técnicos y garantizando una digitalización del proceso. De esta manera, COOP Open Innovation demuestra con este programa que el encuentro entre el conocimiento científico y la necesidad del productor es una alianza que tiene como resultado el éxito.






