Más de 120 niños se convierten en «Guardianes de la Salud» para descubrir el enfoque One Health
Una actividad, celebrada en Córdoba y organizada por el Real Círculo de la Amistad en colaboración con la Facultad de Veterinaria y la Unidad Científica ENZOEM de la Universidad de Córdoba y la Unidad de Cultura Científica del ceiA3, invitó a los más pequeños a descubrir cómo prevenir enfermedades y proteger la salud desde una perspectiva global.
Cuando hablamos de salud podemos hacerlo desde muchas vertientes que la afectan, incluidas los animales, los microorganismos y el medio ambiente. Más de 120 niños pudieron acercarse el pasado viernes a este concepto global de salud para entenderla como un todo que puso en valor el enfoque «One Health», en un evento organizado en Córdoba conjuntamente por el Círculo de las Ciencias del Real Círculo de la Amistad, la Facultad de Veterinaria y la Unidad Científica ENZOEM de la Universidad de Córdoba y el Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario (ceiA3) a través de su Unidad de Cultura Científica.
Hace un año el Real Círculo de la Amistad de Córdoba puso en marcha el «Círculo de las Ciencias», dirigido por Lola de Toro, para promover la divulgación de la ciencia a través de diferentes iniciativas como conferencias, mesas redondas, talleres con investigadores o acciones con escolares.
En este marco viene colaborando con diferentes instituciones para la realización de acciones divulgativas orientadas a despertar vocaciones y acercar la ciencia a los más pequeños y a sus familias. En esta ocasión, ‘Guardianes de la Salud: investigando los misterios de la naturaleza’, pretendía conectar «al futuro de la sociedad con el mundo de las enfermedades y su prevención, para que las vean como algo que también se puede prevenir y la manera de luchar contra ellas», explicaba Librado Carrasco, catedrático de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Córdoba.
A través de experimentos, juegos y desafíos, los más pequeños de la casa se pudieron convertir en auténticos investigadores con la finalidad de aprender a proteger la salud de las personas, los animales y el medio ambiente. Gracias a la disposición de siete laboratorios, los asistentes pudieron investigar la fauna silvestre, observar a los animales por dentro y hablar de parásitos.
Además, también tuvieron la oportunidad de convertirse en veterinarios y de «explorar el mundo de las bacterias, aprender a conservar correctamente los alimentos, conocer algunos microorganismos que pueden causar enfermedades y descubrir cómo protegernos de bichos», según comentó Verónica María Molina, profesora y miembro de la Unidad Científica ENZOEM.
Porque entender la salud «desde un punto de vista global» es algo fundamental para trabajarla con las nuevas generaciones, comentó M.ª Ángeles Risalde, directora del Centro Andaluz de Investigación de Zoonosis y Enfermedades Emergentes. Ella misma remarcaba la importancia de este tipo de actividades dentro del seno de su unidad, donde la divulgación figura como uno de sus pilares. Una idea alineada con las actuaciones que se realizan desde la Unidad de Cultura Científica del ceiA3, desde donde también acercan la ciencia a la sociedad, tal y como explica su directora-gerente, Lola de Toro.
En general, este es un eje que se está convirtiendo en principal para muchos grupos de investigación, tal y como también subrayó Jaime Gómez, vicedecano de Internacionalización y Comunicación Científica de la Facultad de Veterinaria: «La idea es acercar la ciencia a la sociedad para que también sepan cómo se trabaja en el laboratorio».































