La Junta publica una guía de cultivos biofumigantes para el control de patógenos en suelo de invernadero
El Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (IFAPA) ha elaborado la Guía de cultivos biofumigantes para control de patógenos en suelo de invernadero, un herramienta que busca ayudar a técnicos y agricultores a seleccionar el cultivo biofumigante más adecuado para mejorar la salud del suelo y avanzar hacia sistemas de producción más sostenibles.
La guía ha sido presentada en una jornada sobre la salud del suelo en el centro IFAPA de la Mojonera, una actividad inaugurada por la presidenta del instituto, Marta Bosquet, y que ha reunido a más de 75 profesionales del sector hortofrutícola entre productores, técnicos, representantes de asociaciones agrarias y de empresas.
En concreto, la jornada en torno a los cultivos biofumigantes, el control de patógenos y la supresividad del suelo de invernadero ha contado cinco ponencias de expertos y una mesa redonda con profesionales del sector para tratar las experiencias de biodesinfección del suelo con restos de origen vegetal.
Así, los investigadores del IFAPA Miguel de Cara y Felipe Peiró han presentado la nueva guía a los participantes en la actividad y han explicado su uso y recomendaciones para aprovechar el potencial biofumigante de los cultivos recogidos en la publicación, mientras que el ingeniero técnico agrícola Gregorio Monsalvo ha analizado con los presentes la desinfección sostenible de suelos.
Por su parte, el coordinador de la comisión técnica de COEXPHAL, Juan Antonio Sánchez, ha tratado en su ponencia el suelo vivo como inicio de la vida de los cultivos, mientras que el investigador José Ignacio Marín ha hablado sobre la microbiota del suelo de invernadero como un escudo natural para el control de enfermedades.
Una guía para conocer qué cultivos biofumigantes se adaptan mejor
La guía elaborada por investigadores y técnicos del IFAPA presenta fichas de once cultivos biofumigantes adaptados a las condiciones de invernadero de Andalucía. Concretamente, se facilita una descripción de cada especie, dosis de siembra, producción estimada de biomasa, calendario de implantación y eficacia frente a hongos o nematodos edáficos parásitos de plantas.
Esta herramienta, enmarcada en el proyecto OPTIMSOIL del IFAPA, una línea de trabajo financiada con fondos europeos FEDER que busca optimizar la biosolarización para aumentar la salud del suelo en cultivos hortícolas protegidos y al aire libre, también incluye fotografías para facilitar la identificación.
Su objetivo es ayudar a técnicos y agricultores a seleccionar el cultivo biofumigante más adecuado para mejorar la salud del suelo y avanzar así hacia sistemas de producción más sostenibles, y para ello la publicación presenta indicaciones detalladas de qué especies tienen efecto fungicida, cuáles tienen efecto nematicida y qué grado de sombra de otras plantas toleran los cultivos.
Entre los cultivos biofumigantes analizados se encuentran el clavel de la India y el clavel chino o clavel moro; la rúcula, el rábano forrajero, la mostaza blanca o amarilla, la mostaza etíope, la mostaza parda o India y la colza o canola, así como la crotalaria o cáñamo de la India, el sorgo forrajero híbrido y el trigo sarraceno.
La guía completa se puede descargar online de manera gratuita en la Plataforma de Asesoramiento y Transferencia del Conocimiento Agrario y Pesquero de Andalucía (Servifapa), a través de la página web del IFAPA o en el enlace: https://lajunta.es/6f0p3
Mejorar la salud del suelo desde la sostenibilidad
La salud del suelo es uno de los pilares fundamentales para garantizar la sostenibilidad de los sistemas agrícolas también en los cultivos de invernadero de zonas de clima Mediterráneo, donde la intensidad productiva puede favorecer la aparición y persistencia de parásitos como nematodos y diversos hongos fitopatógenos. Frente a este desafío, ciertas especies de abono verde con capacidad biocida (cultivos biofumigantes) se están consolidando como herramientas clave para fortalecer la resiliencia del agrosistema sin comprometer sus equilibrios.
Las plantas biofumigantes, incorporadas al suelo en pretrasplante, como biofumigación o biosolarización, pueden liberar compuestos naturales con actividad fungicida y nematicida, eficaces para reducir poblaciones de patógenos del suelo. Por otro lado, al incorporar estas plantas al suelo se aumenta su contenido en materia orgánica, mejorando la estructura del mismo, sus propiedades fertilizantes y favoreciendo la microbiota del suelo.
Además, muchas de estas especies, antes de ser enterradas, también pueden favorecer la fauna auxiliar y facilitan el control biológico por conservación, creando microhábitats que sustentan depredadores, parasitoides y microorganismos beneficiosos.
En este sentido, la elección de un cultivo biofumigante adecuado es un factor decisivo para asegurar su eficacia en campo. Para elegir correctamente, se hace esencial valorar características agronómicas clave, como el tipo de sustancia biocida que liberan, su tolerancia a la sombra, la velocidad de desarrollo de la planta, la época del año para su cultivo o la dosis de siembra. Estos aspectos determinan tanto su potencial para reducir poblaciones de patógenos de suelo como los beneficios agronómicos que pueden aportar al cultivo.
La incorporación de dichos cultivos al manejo habitual del cultivo en invernadero proporciona beneficios tangibles, como la mejora de la estructura y fertilidad del suelo, la reducción de la presión de plagas y enfermedades y el avance hacia sistemas de producción más equilibrados y sostenibles. Su uso adecuado puede complementar estrategias de manejo integrado, disminuir el consumo de fertilizantes y contribuir a una mayor eficiencia del sistema productivo, reforzando la resiliencia del cultivo.
La nueva guía de cultivos biofumigantes para el control de patógenos en suelo de invernadero desarrollada por profesionales del IFAPA tras analizar la literatura científica y técnica actual y los resultados de los propios experimentos del instituto en Almería, ha sido concebida como una herramienta introductoria para facilitar, tanto a técnicos como a agricultores, la elección del cultivo biofumigante más adecuado a sus necesidades concretas para el control de los patógenos edáficos y la mejora de la salud de sus suelos.
Fuente: IFAPA






