Un estudio internacional en el que participa un grupo adscrito al ceiA3 de la UAL desafía una de las reglas más aceptadas de la Ecología
21 de septiembre de 2026 - Publicado a las 08:00h
en
Ciencia,
Noticias
por Comunicación ceiA3
La investigación, publicada en ‘Nature’, está liderada por el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) de Chile, y en ella participa Ángel Fernández Cortés, de la Universidad de Almería. El estudio determina que los pinos exóticos del hemisferio sur crecen más rápido y resisten mejor la sequía, cuando hasta ahora se entendía que ambas cosas no podían darse a la vez.
El nuevo curso académico se abre para la Universidad de Almería con una relevante noticia de impacto internacional en el ámbito de la investigación. La prestigiosa revista Nature acaba de publicar un estudio desarrollado en red por una decena de países en el que ha colaborado Ángel Fernández Cortés, profesor del Departamento de Biología y Geología de la UAL y miembro del Grupo de Investigación RNM 189 ‘Recursos Hídricos y Geología Ambiental’, adscrito al Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario ceiA3. Sus resultados han determinado que los pinos exóticos del hemisferio sur crecen más rápido y resisten mejor la sequía, hallazgo que desafía una de las reglas más aceptadas de la ecología: que las plantas no pueden crecer rápido y tolerar el estrés hídrico al mismo tiempo.
La investigación ha sido liderada por Álex Fajardo, investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) y académico de la Universidad de Talca (Chile), con la colaboración de Frida I. Piper, integrante de las dos mismas instituciones, y Claudia Reyes Bahamonde, de Núcleo Milenio LiLi. Los tres se han encargado de coordinar la referida red de colaboradores en hasta diez países de ambos hemisferios, entre los que se ha encontrado Ángel Fernández Cortés. El título del artículo es ‘Pines grow faster and are more drought resilient in the Southern Hemisphere’, y se ha publicado este 2 de septiembre. El texto íntegro se puede consultar en el enlace https://www.nature.com/articles/s41586-026-10969-8.
Los científicos han subrayado que esta conclusión de que las coníferas plantadas en el hemisferio sur crecen hasta cuatro veces más rápido que poblaciones nativas del hemisferio norte, y además toleran mejor la sequía, es un resultado que contradice décadas de teoría ecológica. Y es que existía un consenso, basado en la teoría evolutiva y en décadas de investigación, de que las plantas enfrentan un balance (trade-off) fundamental entre crecer rápido y tolerar el estrés por sequía: se consideraba que no pueden darse ambas cosas a la vez. Este estudio muestra que las coníferas exóticas plantadas en el hemisferio sur rompen esa regla. “La explicación más probable de este patrón es que las coníferas exóticas escapan de sus enemigos naturales, que están o son más abundantes en su rango nativo, y esto incluye herbívoros especializados, patógenos y especies competidoras”, ha explicado Fajardo.
Esa ausencia de enemigos naturales permitiría a los árboles acumular reservas como carbohidratos no-estructurales, como son por ejemplo azúcares solubles y almidón, que cumplen un rol osmorregulador y ayudan crecer más y a tolerar mejor la sequía. A esto ha añadido el investigador principal que “la ventaja de mayor crecimiento y tolerancia a la sequía que vemos en el hemisferio sur también puede deberse a que esta región está desprovista de especies de pino y, en general, tiene muy pocas coníferas nativas que puedan albergar plagas y patógenos capaces de afectar el balance de carbono de las especies exóticas”. Para poder llegar a estas conclusiones, la investigación se ha centrado en comparar el crecimiento y las respuestas a la sequía entre las coníferas que crecen en sus regiones nativas y no nativas, e identificar los mecanismos ecológicos y fisiológicos que subyacen a las respuestas a la sequía.
Para ello, ha sido clave la investigación realizada en la Universidad de Almería, a través de su Laboratorio de Isótopos Estables, el cual tiene como página web https://centroandaluzengloba.org/laboratorios-y-estaciones-de-seguimiento/. En concreto, el punto de partida tomado ha sido su estudio de la composición isotópica del carbono de más de medio millar de muestras de madera procedente de coníferas de edades similares, tanto en sus áreas de distribución nativas (bosques naturales y plantaciones) como en sus áreas de distribución no nativas (plantaciones y rodales invasores). “La señal isotópica del carbono de la madera fue significativamente menor en los árboles de sus áreas de distribución no nativas y, por lo tanto, es probable que la asimilación de carbono de las coníferas en dichas áreas estuviera menos limitada por la conductancia estomática que en sus áreas de distribución nativas”, según ha explicado Ángel Fernández Cortés.
Estos resultados, junto con las mayores tasas medias de crecimiento en las áreas de distribución no nativas que en las nativas, han permitido concluir que el estrés hídrico experimentado por los ejemplares de la misma especie en las áreas de distribución no nativas fue mucho menor, a pesar de que la sequía climática ambiental fuera relativamente similar. Los resultados tienen relevancia directa para el manejo forestal en un contexto de sequías cada vez más frecuentes e intensas, como la megasequía que afectó a Chile central en la última década. En ese sentido, Álex Fajardo ha manifestado que “al comprender cómo estas coníferas exóticas desafían reglas ecológicas fundamentales, podemos explorar su potencial como herramientas para diversificar nuestros paisajes y fortalecer la resiliencia climática de los bosques”, El estudio también sugiere que gestionar activamente los bosques secundarios de especies nativas como los de Nothofagus podría ser clave para aumentar su tolerancia a la sequía.
Fuente: Universidad de Almería