La Asociación Española de Agricultura de Conservación Suelos Vivos celebra su trigésimo aniversario
La Asociación Española de Agricultura de Conservación Suelos Vivos (Aeacsv) ha celebrado hoy en el Centro de Recepción de Visitantes el acto conmemorativo de su trigésimo aniversario.
La inauguración ha contado con la presencia del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas Puchades, quien ha subrayado la creciente implantación de la agricultura de conservación, una práctica que ya se desarrolla en más de 9,3 millones de hectáreas y que ha contado con 714 millones de euros de apoyo a través de los ecorregímenes de la Política Agraria Común (PAC) en el último ejercicio.
Según el ministro, “el análisis de estos tres primeros años muestra que los ecorregímenes han tenido una gran aceptación y que, aunque al inicio existían reticencias, los agricultores están comprobando sus ventajas para las explotaciones”. Planas ha destacado que la agricultura de conservación “no solo contribuye a aumentar el carbono orgánico del suelo, sino que también mejora la resistencia de los cultivos frente al cambio climático”.
Estas técnicas, como la siembra directa y las cubiertas vegetales e inertes, favorecen la salud del suelo, reducen la erosión, mejoran la eficiencia en el uso del agua y los nutrientes y contribuyen a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero al disminuir las labores de laboreo y el uso de determinados insumos.
El rector de la UCO, Manuel Torralbo Rodríguez, ha dirigido también unas palabras a los asistentes y ha comentado que “treinta años son el reflejo de una trayectoria construida con rigor científico, vocación de servicio, compromiso con el sector agrario y una clara visión de futuro. La asociación ha sabido situar la agricultura de conservación en el centro de los debates sobre sostenibilidad, cambio climático, productividad agraria y protección de los recursos naturales”. Asimismo, el rector ha destacado que para la UCO es motivo de orgullo que esta nueva etapa en la AEACSV “esté liderada por personas formadas en nuestra universidad y comprometidas con el avance de la agricultura sostenible”.
La relación entre la Universidad de Córdoba, a través de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes, y la Asociación Española de Agricultura de Conservación, Suelos Vivos, es, en palabras del rector, “un ejemplo claro de colaboración fructífera entre universidad, entidades técnicas y sector productivo. Se trata de una alianza sostenida en el tiempo, basada en la confianza y en una misma condición, que el conocimiento alcanza todo su valor cuando se pone al servicio de la sociedad”. El rector ha tenido unas palabras de elogio para Jesús Gil Ribes, presidente saliente de la AEACSV por su labor al frente de la asociación en los últimos años.
El presidente entrante, el profesor Emilio J. González-Sánchez, ha explicado que cuando hablamos de agricultura de conservación no hablamos únicamente de un sistema agrícola; “hablamos de una manera distinta de entender el suelo: no como un simple soporte físico para producir, sino como un recurso vivo, frágil y estratégico. Un suelo que almacena carbono regula el agua, sostiene biodiversidad, protege la productividad futura y condiciona la resiliencia de nuestras explotaciones agrarias”.
El presidente de la AEACSV ha realizado un breve repaso por la historia de la asociación, que ha dividido en cinco etapas. La primera, entre 1995 y 2001, corresponde a los inicios. Fueron los años en los que se pasó del laboreo de conservación a una visión más completa de Agricultura de Conservación, con la creación de redes, la consolidación de experiencias y la conexión internacional a través de FAO, ECAF y los congresos mundiales. La segunda etapa, en la década de los 2000, está marcada por las cubiertas vegetales, especialmente en Andalucía, donde el convenio con la Junta permitió demostrar su valor en olivar y cultivos leñosos. La tercera etapa es la de los proyectos LIFE. La cuarta etapa supone la consolidación institucional, con la entrada de la Agricultura de Conservación en la PAC y en los ecorregímenes. Y la quinta etapa mira al futuro: “un futuro al que miramos con esperanza y para el que confiamos en el equipo humano, las alianzas y la cercanía al campo”.
Fuente: Universidad de Córdoba






