Radiografía digital al agua desbocada: la herramienta de la UCO que frena la erosión y salva el olivar andaluz
Cada tormenta torrencial arrastra toneladas de tierra fértil en el campo andaluz, abriendo profundas cicatrices en el suelo conocidas como cárcavas. Para evitar que las lluvias se lleven el futuro de nuestro aceite de oliva, el grupo de Hidrología e Hidráulica Agrícola de la Universidad de Córdoba —como parte de la red de excelencia del ceiA3— ha sido galardonado por su proyecto CARCAVA. Tras mapear más de 8.400 kilómetros de estas sangrías de agua en el olivar, la UCO ha lanzado una aplicación digital gratuita que permite a los olivareros predecir la erosión en sus parcelas, frenar la pérdida de nutrientes del suelo y blindar la calidad de la cosecha ante el reto del cambio climático.
Hasta el 28 de agosto se celebra la Semana Mundial del Agua, un evento internacional que busca crear conciencia sobre la importancia de este recurso vital. Promover un uso responsable y evitar su desperdicio, ante el impacto de su escasez, es una de las tareas más importantes en las que se focaliza el sector agroalimentario, para el que resulta un recurso imprescindible.
Las cinco universidades andaluzas que integran el ceiA3 (Almería, Cádiz, Córdoba, Huelva y Jaén) han realizado publicaciones durante este verano que dan a conocer los resultados de investigaciones y guías centradas en el mejor uso que pueda dársele a este recurso dentro del sector de la agricultura y la ganadería.
En el caso de la Universidad de Córdoba celebramos una mención especial al proyecto de investigación CARCAVA que ha sido otorgada en el contexto del II Premio Internacional de Investigación Técnica y Científica en el Cultivo Permanente Leñoso, impulsado por la Fundación Caja Rural de Jaén a través del Laboratorio Olivarum. Una iniciativa que durante los últimos años ha estudiado la problemática de la erosión del suelo en la región mediterránea, centrándose en la evaluación de las cárcavas y el desarrollo de medidas de conservación para desarrollar estrategias efectivas de protección.
La entrega de los galardones, que reúnen numerosas investigaciones centradas en los principales retos del sector oleícola y tendrán lugar el próximo 16 de septiembre, reconocen la relevancia del proyecto de la institución cordobesa, destacando expresamente su especial aportación al conocimiento y desarrollo del cultivo permanente leñoso.
Un problema que cuesta millones al olivar andaluz
Las cárcavas —surcos de erosión profundos abiertos por el agua— constituyen una de las amenazas silenciosas más graves para el olivar de la campiña andaluza. Se calcula que la erosión hídrica en estas zonas puede superar las 50 toneladas de suelo por hectárea y año en eventos extremos de lluvia, comprometiendo no solo la productividad de las explotaciones a largo plazo, sino también la calidad del agua de ríos y embalses aguas abajo. El calentamiento global, que intensifica la frecuencia e intensidad de los aguaceros en el Mediterráneo, agrava este proceso.
El proyecto CARCAVA, impulsado por el grupo de investigación Hidrología e Hidráulica Agrícola de la Universidad de Córdoba y financiado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía en el marco del programa de Proyectos de Excelencia PAIDI 2020, nació precisamente para cuantificar este problema, comprender sus causas y proporcionar soluciones tecnológicas a los agricultores y gestores del territorio.
Para ello, el equipo investigador planteó tres objetivos interrelacionados. El primero fue trazar el mapa completo de la red de cárcavas en el olivar de la cuenca del Guadalquivir, la mayor del sur de España, empleando vuelos con dron, tecnología LiDAR aerotransportada, imágenes de satélite de alta resolución y algoritmos de aprendizaje automático. El segundo fue identificar qué factores del clima, el suelo y el manejo agrícola determinan la formación y expansión de estas estructuras erosivas. El tercero, y quizás el de mayor impacto práctico, fue poner ese conocimiento al servicio del sector a través de una plataforma digital de acceso gratuito.
Para alcanzar el primer objetivo, el equipo analizó datos de más de 300 parcelas de olivar con distintos tipos de suelo y sistemas de manejo y desarrolló modelos de inteligencia artificial capaces de predecir con casi un 100 % de ajuste la presencia o ausencia de cárcavas en cualquier punto del territorio, lo que convierte estos modelos en una herramienta de cartografía automática sin precedentes para el sector.
Fuente: Universidad de Córdoba






