RNM-934 (UAL) se centra en el estudio del suelos agrícolas y naturales para aumentar su calidad y productividad


La salud del suelo se ha convertido en un pilar esencial para afrontar los grandes retos de la agricultura y el medio ambiente. Desde la restauración de terrenos degradados hasta el uso de biofertilizantes o la prevención de incendios, este grupo de investigación combina ciencia de vanguardia y soluciones sostenibles para mejorar la calidad de los suelos y garantizar su papel clave en los ecosistemas y la producción agrícola.

Raúl Ortega, responsable del Grupo de Investigación Agronomía y Medio Ambiente RNM-934 Universidad de Almería, nos explica las líneas que desarrollan, los datos obtenidos más relevantes y la importancia de pertenecer al Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario ceiA3.

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¿Qué líneas de investigación realiza su grupo?

Como el propio nombre del grupo indica, nos dedicamos a estudios de suelos, ya que somos del área de edafología, centrados tanto en suelos agrícolas como naturales.

Nuestras líneas de investigación son varias: por un lado, desde el punto de vista natural, nos encargamos de la restauración de suelos degradados por procesos naturales o actividades humanas como la agricultura, minería e incluso incendios. Así, por ejemplo, tenemos una línea de investigación sobre el uso de quemas prescritas como medida de gestión para la prevención de incendios de gran intensidad, provocando pequeños fuegos controlados para disminuir la biomasa. Por otro lado, desde el punto de vista agrícola, evaluamos biofertilizantes y manejos de suelos para mejorar la calidad y productividad de cultivos hortícolas, reduciendo el uso de fertilizantes sintéticos.

Un aspecto muy importante es que gestionamos el laboratorio de microbiología de suelos del centro CIAIMBITAL (Centro de Investigación en Agrosistemas Intensivos Mediterráneos y Biotecnología Agroalimentaria) (www.edalab.es). Utilizamos métodos de secuenciación de ADN y técnicas punteras para conocer la influencia de cualquier actividad o producto en la microbiología del suelo, principalmente de bacterias y hongos, que permiten que los suelos desarrollen las funciones necesarias para soportar la vegetación y los cultivos.

¿Qué proyectos (actuales o pasados) querrían destacar como ejemplos en los que haya participado el grupo?

Con el proyecto FIRESOIL estamos evaluando el desarrollo de quemas prescritas para minimizar la posibilidad de ocurrencia de grandes incendios, pero estamos estudiando estas quemas de baja intensidad tienen afección sobre el suelo o si son resilientes para recuperarse rápidamente. También el proyecto TECHBIOSOL, del Plan Nacional de investigación es de gran interés para la economía circular, ya que aprovechamos residuos para producir compost o abonos para restaurar suelos que antiguamente eran agrícolas pero han quedado extenuados. Estamos aplicando diferentes tipos de compost en parcelas de Sierra Alhamilla y Sierra de Gádor, estudiando la evolución de los parámetros físico-químicos, bioquímicos y microbiológicos.

En el ámbito internacional, participamos en tres proyectos europeos muy interesantes:

  1. EUROSION: Un gran proyecto de 12,5 millones de euros para crear una red de monitoreo y modelización de los procesos erosivos en toda Europa. Nosotros nos encargamos de zonas de control de erosión en cultivos de olivos en el sureste ibérico. (https://www.ual.es/universidad/serviciosgenerales/opei/proyectos-1/horizon-europe/eurosion) (https://eurosion.eu/)
  2. HUMRESLAND: Un proyecto colaborativo para realizar estancias de formación mutua entre personal de diferentes países de la Unión Europea y la Universidad de Almería en temas de restauración de tierras agrícolas en el contexto de seguridad alimentaria y desarrollo sostenible (https://www.ual.es/universidad/serviciosgenerales/opei/proyectos-1/horizon-europe/humresland)
  3. GRAB (Erasmus K+): Un proyecto pedagógico para desarrollar cursos de agroecología y agroturismo de bajo impacto para estudiantes y la sociedad de la Amazonía en Ecuador, con el fin de aprovechar los recursos naturales sin producir su degradación.

¿Qué importancia cree que tiene pertenecer al ceiA3 y qué oportunidades de investigación puede aportarles?

Es relevante pertenecer al campus por varias razones. Por un lado, la rama formativa, porque patrocina muchísimos cursos, incluso miembros del grupo han asistido como estudiantes a alguno de ellos y esto resulta muy interesante, por ejemplo, para nuestros estudiantes de doctorado. Recuerdo también que nos afiliamos al ceiA3 a raíz de una reunión que hubo la Universidad de Almería con la idea de preparar los grupos para futuras convocatoria de grupos operativos de la Junta.

¿Está la bioeconomía presente en vuestras líneas de investigación?

Tenemos dos líneas que se ajustan muy bien. Por un lado, el uso de bacterias promotoras del crecimiento vegetal en cultivos de invernadero (tomate) para reducir los fertilizantes inorgánicos, que no son sostenibles a largo plazo. Por otro lado, la restauración de suelos incorporando materia orgánica de restos vegetales o animales. Pasamos de una economía lineal a una economía circular al reaprovechar residuos que de otra forma irían al vertedero. Además, devolvemos carbono al suelo que las plantas fijaron de la atmósfera, ayudando a mitigar el cambio climático.

¿Qué retos se plantean de cara al futuro?

Los principales retos que nos marcamos son la mejora de suelos, tanto naturales como agrícolas, y potenciar la transferencia. Desde nuestro laboratorio realizamos estudios para empresas o particulares que quieran conocer el estado de la microbiología de sus suelos o productos. También la divulgación, como las jornadas de agronomía de CIAMBITAL, donde colaboramos con la Universidad de Chapingo (México) y recibimos a estudiantes internacionales para hacer prácticas en nuestro laboratorio.

 



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